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Las Malformaciones Arterio Venosas Cerebrales o MAV son un tipo de alteración de los vasos sanguíneos del cerebro...

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Malformaciones Arterio Venosas Cerebrales

¿Qué son las Malforaciones Arterio Venosas?

Estas malformaciones cerebrales, abreviadas en adelante como MAV, son uno de los tipos de malformaciones vasculares cerebrales más frecuentes. Su incidencia es variables difícil de precisar debido al desconocimiento exacto de  su historia natural. Su diganóstico es cada vez más frecuenta gracias a los exámenes de imágenes cerebrales que permiten detectarlas cada vez con mayor frecuencia antes que se rompan y sangren.
Estas malformaciones consisten en un ovillo vascular, de vasos con paredes débiles, que se rompen con facilidad ante cambios de la presión interna o alteraciones de la salida de la sangre que fluye por ellas. Son de tamaño, localización y gravedad muy variables, representando pronósticos muy diferentes de unas a otras.
Su arquitectura consta de vasos arteriales que traen la sangre a la MAV, vasos mixtos que forman el ovillo o nido de la MAV y vasos venosos que sacan la sangre de la MAV. Es por esto un sistema que funciona a presión alta y a flujo alto, con vasos del nido débiles, que se rompen y sangran con alta frecuencia. No existe tejido cerebral normal al interior de las MAV y sus vasos no cumplen ninguna función, excepto algunos casos de vasos arteriales en pasaje, que dan vasos  a la MAV y posteriormente a tejido cerebral en otra localización.  



Esquema de una MAV: en rojo se representan las arterias “aferentes” del nido de la MAV; en azul las venas de “drenaje” del nido y en violeta los vasos propios del nido con sangre mezclada.



Malformaciones Arterio Venosas Cerebrales

¿Qué son las Malforaciones Arterio Venosas?

Estas malformaciones cerebrales, abreviadas en adelante como MAV, son uno de los tipos de malformaciones vasculares cerebrales más frecuentes. Su incidencia es variables difícil de precisar debido al desconocimiento exacto de  su historia natural. Su diganóstico es cada vez más frecuenta gracias a los exámenes de imágenes cerebrales que permiten detectarlas cada vez con mayor frecuencia antes que se rompan y sangren.
Estas malformaciones consisten en un ovillo vascular, de vasos con paredes débiles, que se rompen con facilidad ante cambios de la presión interna o alteraciones de la salida de la sangre que fluye por ellas. Son de tamaño, localización y gravedad muy variables, representando pronósticos muy diferentes de unas a otras.
Su arquitectura consta de vasos arteriales que traen la sangre a la MAV, vasos mixtos que forman el ovillo o nido de la MAV y vasos venosos que sacan la sangre de la MAV. Es por esto un sistema que funciona a presión alta y a flujo alto, con vasos del nido débiles, que se rompen y sangran con alta frecuencia. No existe tejido cerebral normal al interior de las MAV y sus vasos no cumplen ninguna función, excepto algunos casos de vasos arteriales en pasaje, que dan vasos  a la MAV y posteriormente a tejido cerebral en otra localización.  




Arriba: Diferentes exámenes que detectan una MAV cerebrales el lóbulo occipital derecho. A: Resonancia magnética en secuencia T2; B a E: secuencias de angiografía convencional que identifican los vasos arteriales “aferentes”  de la MAV y sus venas de drenaje.




¿Cómo se pueden detectar las MAV?

Ante la sospecha diagnóstica de una MAV rota se realizará de urgencia un escáner cerebral. Como hemos dicho, este cuadro corresponde generalmente a una urgencia grave. Se verá entonces típicamente un hematoma intra-cerebral de diversa cuantía, producto de la malformación rota. Posteriormente se realizará una resonancia magnética para evaluar la presencia de vasos sanguíneos anómalos.
Si se sospecha una MAV no rota, generalmente la aproximación también será a través de un escáner, para luego realizar una  resonancia magnética en la mayoría de los casos.
El examen definitivo en la gran mayoría de los casos es la angiografía cerebral, que permite detectar con precisión la ubicación y arquitectura de la MAV y planificar su tratamiento.




Arriba: Angiografía convencional 2-D que muestra una voluminosa MAV de ubicación central. La flecha roja indica en nido de la MAV.


¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento de las MAV de involucran un a serie de opciones terapéuticas de manera sinérgica y secuencial:

Tratamiento endovascular: Consiste en la embolización o  introducción de materiales (acrílicos, partículas de seda y otros) a través de los vasos de la MAV para tapar el nido lo más ampliamente posible. Esto se logra en 1 o más sesiones y en muchas ocasiones se hace antes de una cirugía planificada para disminuir el riesgo de sangrado intra-operatorio y facilitar la resección. En algunas ocasiones se logra con este método la eliminación del flujo en la MAV, quedando esta tratada por completo (frecuencia relativamente baja).

Micro-cirugía: Con técnicas de micro-cirugía se realiza la resección de la MAV, eliminado el flujo a través de ella y extirpando su nido vascular. Es una de las operaciones más delicadas de la neurocirugía y  la vez con resultados excelentes cuando es planificada y llevada a cabo siguiendo los pasos técnicas adecuadas, teniendo los mayores índices de curación como terapia única o combinada.

Radiocirugía: En algunas malformaciones relativamente pequeñas y de ubicación profunda, o en remanentes de MAV post-operatorios, se puede planificar una radiocirugía, la que consigue un cierre del flujo de las MAV progresivo en el tiempo en muchos casos, pudiendo llegar a curarlas con el tiempo (ver nuestro artículo de Radiocirugía).

En muchos casos se deben realizar varias sesiones terapéuticas, a veces con embolizaciones endovasculares seriadas, micro-cirugías y/o radiocirugía en más de una ocasión, con combinación de estas terapias, especialmente de embolización y microcirugía.

¿Cuál es el pronóstico?

El pronóstico de las MAV es muy variable por lo que no se debe generalizar, con un rango tan variable que va desde  la letalidad (en lesiones complejas y rotas) hasta la curación sin secuelas en muchos casos. Las MAV de ubicaciones no elocuentes, superficiales y relativamente pequeñas, no rotas, tienen pronósticos en general mejores de las que poseen características más complejas, especialmente que las MAV rotas. Las técnicas disponibles en la actualidad han permitido tratar estas lesiones consideradas hasta hace pocas décadas como no-tratables, con resultados satisfactorios.

¿Qué especialistas tratan estos casos?

Un equipo conformado por neurocirujanos, neurólogos, radiólogos intervencionistas, radioterapeutas y otros especialistas se encargar del diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos pacientes. En la rehabilitación son fundamentales los fisiatras, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos y fonoaudiólogos, entre otros.


Doctor Francisco Jarufe Yoma
Neurocirujano NeuroMed

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